Buena parte de la siguiente información fue adaptada
de “Tomar parte en ensayos clínicos, qué necesitan
saber los pacientes con cáncer” [Taking part in
clinical trials, what cancer patients need to know], publicado
por National Cancer Institute.
Los estudios clínicos, también llamados de investigación
o experimentos sobre el tratamiento del cáncer, examinan
nuevos regímenes y terapéuticas en gente con cáncer.
Su meta es encontrar mejores maneras de tratar el cáncer.
Los ensayos clínicos en general, buscan responder preguntas
científicas específicas a fin de encontrar mejores
modos de prevenir, identificar y tratar las enfermedades, así como
para optimizar el cuidado global de la gente enferma. Los experimentos
clínicos pueden probar muchos tipos de tratamientos y
medicamentos novedosos, nuevos métodos quirúrgicos
o de radioterapia, combinaciones novedosas de tratamientos o
nuevas técnicas como la terapia genética. La búsqueda
de tratamientos novedosos comienza en el laboratorio, donde los
científicos primero crean y prueban las ideas nuevas.
Si un método parece promisorio, el paso siguiente puede
ser analizarlo en animales para observar cómo afecta un
cáncer en particular en un ser vivo y si posee efectos
dañinos. En esta clase de investigación se emplean
muchos mamíferos diferentes, desde ratas hasta monos.
Uno de los modelos más frecuentes para el cáncer
oral es el de la bolsa del carrillo del hámster. Por supuesto,
los tratamientos que funcionan bien en el laboratorio o animales
no siempre funcionan igual en la gente. Una vez que una modalidad
en terapéutica particular muestra eficacia en un modelo
animal, entonces puede pasar a la fase de los estudios clínicos
con seres humanos. En tales ensayos, los investigadores analizan
si los tratamientos promisorios son tan seguros y eficaces como
en los ensayos con animales.
Clases de experimentos clínicos
Varios son los diferentes tipos de estudios clínicos sobre
el cáncer. Cada tipo está diseñado para
contestar distintas interrogantes de investigación:
Ensayos sobre prevención:
¿ Qué métodos pueden evitar que surja un tipo específico
de cáncer en personas que antes no habían padecido cáncer?
Estudios de identificación precoz/selección:
¿ Qué nuevos modos hay para encontrar el cáncer antes de
que las personas manifiesten síntomas?
Experimentos diagnósticos:
¿ De qué manera las pruebas o los procedimientos nuevos identifican
más temprano o con más precisión un cáncer sospechoso?
Estudios genéticos:
¿ Puede servir el tratamiento de transferencia genética para tratar
el cáncer?
Ensayos terapéuticos:
¿ Qué nuevos métodos de tratamiento pueden ayudar a las
personas con cáncer?
¿ Cuál es la terapéutica más eficaz para la gente
con cáncer?
Estudios sobre los cuidados de apoyo y la calidad de
vida:
¿ Qué clases de intervenciones pueden mejorar la comodidad y la
calidad de vida de la persona con cáncer?
¿ Qué sucede en un estudio clínico?
En un experimento clínico, los pacientes reciben tratamientos
novedosos e innovadores, si bien falta probar por completo que
funcionen o que estén exentos de peligros. Los doctores
investigan cómo afecta un tratamiento a los pacientes,
y si ocurren los resultados deseados. Si bien los experimentos
clínicos plantean riesgos para los participantes, cada
estudio también toma medidas para proteger a los pacientes.
¿ A qué se parece recibir tratamiento
en un ensayo clínico?
Cuando Ud. participa en un estudio clínico, recibe su
tratamiento en un centro contra el cáncer, un hospital,
una clínica y/o el consultorio de un médico calificados
para formar parte del estudio. Tales doctores e instituciones
tuvieron que presentar un protocolo riguroso de aprobación
antes de poder participar en un experimento clínico. Médicos,
enfermeras, trabajadoras sociales y otros profesionales de la
salud pueden integrar el equipo de tratamiento de Usted, y seguirán
de cerca su progreso. Usted puede recibir más pruebas
y asistir a más visitas médicas de lo que sucedería
si no participase en tal estudio. Usted seguirá un plan
de tratamiento recomendado por su doctor, y también podrá tener
otras responsabilidades, como llevar una bitácora o llenar
formas sobre su salud. Muchos estudios continúan revisando
a los pacientes aun después de que concluyen su tratamiento,
y no es raro tener visitas de seguimiento obligatorias mucho
tiempo después de que el tratamiento terminó. Con
un tratamiento nuevo, puede transcurrir algo de tiempo antes
de que sea posible comprender por completo sus efectos.
¿ Cómo se lleva a cabo la investigación?
En los ensayos clínicos, tanto los intereses científicos
como el bienestar del paciente son importantes. Con la meta de
proteger a los pacientes y generar resultados convincentes, la
investigación con personas se lleva a cabo de acuerdo
con principios éticos y científicos estrictos.
Esto incluye:
1. Cada ensayo clínico posee un plan de acción
(protocolo) que explica cómo funcionará. El investigador
al cargo del estudio, por lo general un doctor, prepara un plan
de acción para el ensayo. El protocolo explica qué se
llevará a cabo en el estudio y por qué se realizará.
Describe cuántas personas participarán, qué características
tendrán en común (como la edad, la extensión
de la enfermedad, etc.), qué pruebas médicas recibirán
y con qué frecuencia, así como el desenlace anticipado
del protocolo. Cada doctor que participa en el experimento emplea
exactamente el mismo protocolo. Para la seguridad del paciente,
todo protocolo tiene que ser aprobado por la organización
que patrocina el estudio (como National Cancer Institute) y el
comité institucional de revisión (IRB-Institutional
Review Board) de cada hospital u otro centro de investigación.
Dicho comité, que incluye a personas del público
general, clérigos y profesionales de la salud, revisa
el protocolo para tratar de garantizar que la investigación
no expondrá a los pacientes a peligros extremos o inescrupulosos.
2. Todo experimento recluta a personas diferentes de maneras
clave. El protocolo de todo ensayo describe las características
que deben tener todos los pacientes en el estudio. Denominados
criterios de elegibilidad, dichos lineamientos son distintos
de un estudio a otro, según el propósito de la
investigación. Pueden incluir la edad, el género,
el tipo y la fase del cáncer, y si los pacientes con cáncer
ya recibieron tratamiento anticáncer y qué tipos
de terapéutica fueron, o si las personas con otros problemas
de salud pueden participar. Usar los criterios de elegibilidad
es un principio importante de la investigación médica
que ayuda a producir resultados confiables. Durante un estudio,
ayudan a proteger la seguridad del paciente, de tal modo que
las personas que pudiesen sufrir daño por los fármacos
u otros tratamientos experimentales no encaren dicho riesgo.
Luego que obtener los resultados, también permiten que
los doctores sepan qué grupos de pacientes se beneficiarán
si se comprueba que la nueva terapéutica en estudio sí funciona.
Por ejemplo, un nuevo tratamiento puede operar para un tipo de
cáncer mas no para otro, o pudiese ser más eficaz
en hombres que en mujeres.
3. Los estudios clínicos sobre el cáncer incluyen
investigaciones en diferentes fases. Cada etapa contesta distintas
interrogantes sobre la nueva terapéutica.
Los ensayos fase I son el primer paso en el análisis de
un tratamiento novedoso en seres humanos. En dichos experimentos,
los investigadores buscan el mejor modo para proporcionar un
tratamiento nuevo (p.ej., ¿por la boca, mediante goteo
intravenoso [IV] o por inyección? ¿Cuántas
veces al día?) También intentan establecer si y
cómo es posible administrar sin peligro la terapéutica
(p.ej., ¿la mejor dosis?); y están atentos tocante
a cualquier efecto secundario dañino. Dado que poco se
sabe acerca de los posibles riesgos y beneficios en la fase I,
dichos experimentos por lo general sólo incluyen a un
número limitado de pacientes, entre 15 y 30 años
de edad, quienes no se beneficiarían de otras modalidades
terapéuticas existentes, conocidas.
Los estudios fase II siguen analizando la seguridad del nuevo
tratamiento, y comienzan a valorar qué tan bien opera
contra un tipo específico de cáncer. Como en la
fase I, sólo participa un número reducido de personas
(menos de cien). En general, tales participantes ya han sido
atendidos con quimioterapia, cirugía o radiación,
pero su tratamiento ha sido ineficaz. Es importante recordar
que al comenzar un experimento fase II, aún se ignora
si el agente analizado funciona contra el cáncer específico
en estudio. En tales ensayos también pueden presentarse
efectos colaterales imprevisibles.
Los ensayos fase III se enfocan sobre cómo se compara
un nuevo tratamiento con la terapéutica estándar
(régimen aceptado actualmente y más usado). Los
investigadores desean saber si el nuevo tratamiento es mejor
que, igual a o peor que el estándar. En la mayor parte
de los casos, los estudios pasan a una valoración fase
III sólo después de que el tratamiento exhibe expectativas
en las fases I y II. Los ensayos fase III pueden abarcar desde
cientos hasta miles de personas, varios centros clínicos,
desde personas diagnosticadas recientemente con cáncer
hasta otras con enfermedad extensa. En los experimentos fase
III, las personas son asignadas aleatoriamente a recibir el tratamiento
nuevo o el estándar.
Los estudios fase IV sirve para valorar más la seguridad
y eficacia a largo plazo de un tratamiento. Menos común
que los fase I, II y III, los experimentos fase IV se efectúan
a menudo luego de que se aprobó el uso estándar
del tratamiento novedoso.
Los investigadores asignan al azar a los pacientes a un conjunto
que recibe el tratamiento nuevo (llamado conjunto terapéutico)
o a otro que recibe el régimen estándar (denominado
grupo control).
Este método, llamado randomización, ayuda a evitar
la predisposición: el que decisiones humanas u otros factores
no relacionados con los tratamientos motivo del análisis
alteren los resultados del estudio. En algunos ensayos, los investigadores
no dicen al paciente si forma parte del conjunto experimental
o del control (llamado entonces ensayo ciego). Este método
es otra manera de evitar la predisposición, dado que cuando
la gente sabe qué medicamento consume, podría cambiar
la forma en que reacciona. Por ejemplo, pacientes que saben que
siguen un tratamiento nuevo podrían esperar que funcione
mejor e informan signos esperanzadores dado que desean creer
que se están aliviando. Esto podría sesgar los
resultados del estudio al hacer que aparezcan mejor de lo que
realmente son.
¿ Cómo proteger a los pacientes? El proceso del
consentimiento informado
Este es un concepto legal, regulatorio y ético que forma
parte integral de la investigación. En estudios clínicos,
es el proceso por medio del cual se provee a un participante
potencial toda información relevante sobre el propósito
del estudio, sus peligros, beneficios, alternativas y procedimientos.
Entonces, dicha persona, en coherencia con sus intereses y circunstancias
personales, toma una decisión informada sobre si participa
o no. El consentimiento informado aporta a la gente explicaciones
activas que les ayudarán a tomar decisiones educadas sobre
si comienzan o continúan participando en un experimento
clínico. El proceso no concluye con la firma de los documentos
del consentimiento informado. Si durante el estudio se descubren
nuevos beneficios, riesgos o efectos secundarios, los investigadores
tienen que informar a los participantes. Se alienta a éstos
para que pregunten en cualquier momento. Antes de estar de acuerdo
en participar en un ensayo clínico, los participantes
tienen el derecho de saber todo lo que está comprendido
en el estudio — incluyendo todos los detalles sobre el
tratamiento, las pruebas y los posibles peligros y beneficios.
La información debe incluirse en un formato y lenguaje
de fácil comprensión.
¿ Por qué son importantes los ensayos clínicos?
En primer término, el cáncer nos afecta a todos,
ya sea que lo padezcamos, cuidemos a alguien que lo sufre o nos
preocupe padecerlo en el futuro. Los experimentos clínicos
contribuyen a nuestra base de conocimientos y el progreso contra
el cáncer. Si un nuevo tratamiento exhibe eficacia en
un estudio, puede convertirse en un novedoso estándar
terapéutico que pueda ayudar a muchos pacientes. Muchos
de los tratamientos estándares más eficaces actuales
se basan en los resultados experimentales de estudios clínicos
previos. Algunos ejemplos son los tratamientos de los cánceres
de mama, colon, recto y los de la infancia. Los experimentos
clínicos también pueden contestar interrogantes
científicas importantes y sugerir los caminos de investigaciones
futuras. Debido al progreso hecho mediante los ensayos clínicos,
mucha gente tratada por cáncer vive ahora más años.
En segundo lugar, los participantes pueden recibir ayuda personal
a través de los tratamientos a los que se someten. Reciben
atención actualizada de expertos en cáncer, así como
un nuevo tratamiento en investigación o la mejor terapéutica
estándar disponible para su cáncer. Por supuesto,
no hay garantía alguna de que un nuevo tratamiento en
estudio u otro estándar producirán resultados adecuados.
Asimismo, los tratamientos novedosos pueden plantear riesgos
desconocidos. Pero si uno nuevo es eficaz o más útil
que otro estándar, los pacientes en el ensayo que lo reciben
pudiesen hallarse entre los primeros en beneficiarse. Algunos
pacientes reciben sólo el tratamiento estándar
y se benefician de él. En el pasado, los estudios clínicos
fueron vistos a veces como un último recurso para la gente
que no tenía alguna otra opción terapéutica.
Hoy, las personas con cánceres comunes eligen a menudo
recibir su primer tratamiento en un experimento clínico.
Ensayos clínicos: sopesar los pros y contras
Si bien un estudio clínico es una opción para algunas
personas, es una alternativa terapéutica con beneficios
y desventajas posibles.
Beneficios probables
Los experimentos clínicos ofrecen cuidado de alta calidad
contra el cáncer. Si Ud. participa en un ensayo y no recibe
el nuevo tratamiento en estudio, Ud. recibirá la mejor
terapéutica estándar. Esto puede ser tan bueno
como o mejor que el nuevo método. Si se muestra que un
método terapéutico novedoso funciona y Ud. lo recibe,
Ud. tal vez se encuentre entre los primeros en beneficiarse.
Al considerar los pros y contras de los estudios clínicos,
así como sus otras opciones terapéuticas, Ud. desempeña
una función activa en una decisión que afecta a
su propia vida. Usted tiene la posibilidad de ayudar a otras
personas y mejorar el tratamiento anticáncer.
Posibles desventajas
Los nuevos tratamientos en estudio tal vez no son mejores que
o incluso tan adecuados como el cuidado estándar. Pueden
tener efectos secundarios que los doctores no anticipan o que
son peores que los del tratamiento estándar. Aun si un
nuevo tratamiento posee beneficios, es probable que no funcione
para Usted. Incluso los tratamientos estándares, con eficacia
demostrada para mucha gente, no ayudan a todos. Si Ud. recibe
un tratamiento estándar en vez de la terapéutica
novedosa en estudio, es probable que no sea tan eficaz como el
método nuevo.
Los seguros médicos y los proveedores de los diversos
procedimientos administrativos encaminados a controlar el costo
[managed care] no siempre cubren todos los costos del cuidado
del paciente en un estudio. Lo que sí pagan varía
según el plan y el estudio. Con el fin de establecer de
antemano qué costos es posible que sean pagados en su
caso en particular, hable Ud. con su médico, enfermera
o trabajador(a) social involucrados en el estudio.
Si Ud. tiene alguna pregunta sobre cómo funcionan los
ensayos clínicos, o sus derechos y protecciones, pregunte
a su doctor, enfermera o a otros profesionales de la salud.
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