Por Sarah Murnal
Con predicciones de que la incidencia del cáncer aumentará 50%
a través de los siguientes 20 años, tiene sentido
conocer algo m ás sobre los tratamientos actuales y los
avances a futuro.
Con poco más o menos 200 tipos diferentes de cáncer
que afectan a cuatro de cada 10 personas en algún momento
de su vida, no es fácil hallar un tratamiento eficaz para
el cáncer de una persona en particular. El cáncer
oral alcanza un alto índice de mortalidad por número
de casos en contraste con el cáncer mamario, el cervicouterino
y el melanoma cutáneo. Asimismo, poca han mejorado las tasas
de supervivencia a través de los últimos 30 años.
La quimioterapia y la radioterapia son ahora muy conocidas como
tratamientos de algunas formas de la enfermedad. Sin embargo, poco
se sabe sobre los demás tratamientos utilizables e incluso
menos acerca del desarrollo de otros tratamientos del cáncer.
Tratamientos actuales
Muchos son los regímenes disponibles actualmente para
atender distintos tipos de cáncer. En resumen, se habla
de:
Tratamiento biológico—proteínas
producidas por el cuerpo estimulan los mecanismos de defensa del
propio cuerpo con el fin de combatir a las células cancerosas.
Factores hematopoyéticos de crecimiento—proteínas
elaboradas naturalmente en el cuerpo estimulan a la médula ósea
para que fabrique las diferentes clases de células sanguíneas—p.ej.,
eritrocitos o leucocitos —para que el cuerpo pueda combatir
la infección.
Trasplantes de células madre y de médula ósea—sirven
para tratar las leucemias y permiten que el paciente reciba dosis
más altas de quimioterapia, para mejorar las posibilidades
de curar la enfermedad.
Medicamentos hormonales individuales—interfieren
con la producción o el efecto de hormonas particulares en
el cuerpo que actúan como mensajeros químicos y ayudan
a controlar la actividad de células y órganos.
Anticuerpos monoclonales—se usan para
destruir ciertas clases de células cancerosas, en tanto
causan poco daño a las células normales.
Tratamiento fotodinámico—nueva
terapéutica que abarca a un agente fotosensibilizante que
hace a la células más sensibles a la luz y, al producir
esto, causa la destrucción de las células cancerosas
cuando se dirige una luz láser sobre una zona cancerosa.
Cirugía—sirve para eliminar los
tumores y tejidos próximos que pudiesen contener c élulas
cancerosas. Y, finalmente, Estudios clínicos—prueban
nuevos tratamientos y exploran novedosas combinaciones de tratamientos
presentes o cambios en la manera en que son administrados a fin
de hacerlos más eficaces o para reducir los efectos secundarios.
Medicamentos en desarrollo
De manera constante, se analizan nuevos fármacos para
tratar el cáncer, y han de pasar por varias fases de investigación
en la forma de ensayos o estudios clínicos. Estos sirven
para precisar una dosificación segura, determinar cuáles
pueden ser los efectos colaterales y establecer contra qué tipos
de cáncer pueden servir. Cuatro de los medicamentos que
actualmente se encuentran en desarrollo son:
Adept (Tratamiento enzimático con pro-fármaco
dirigido por anticuerpos)
Adept pertenece a un nuevo grupo de medicamentos llamados anticuerpos
monoclonales. Es un tipo de tratamiento localizado y dirigido mediante
un anticuerpo monoclonal que lleva una enzima directamente a las
células cancerosas. Pocas horas después de administrar
el anticuerpo, se aplica el pro-fármaco. Cuando entra en
contacto con la enzima, ocurre una reacción que activa el
medicamento anticáncer y destruye las células cancerosas,
dejando intactas a las células sanas.
Iressa
Es un compuesto químico elaborado por el ser humano que
se encuentra en sus fases incipientes de investigación.
Los primeros ensayos indican que puede contraer parcialmente los
tumores cancerosos en pacientes con cáncer avanzado que
ya recibieron tratamientos estándares contra su tipo particular
de cáncer. Actualmente, si bien Iressa genera expectativas
como tratamiento, los investigadores intentan establecer por qué si
puede reducir el tamaño de un tumor carece de un efecto
duradero. En consecuencia, después de un periodo breve,
el tumor puede aumentar nuevamente de tamaño. Los grupos
que trabajan con este medicamento experimentan con su dosificación
a fin de tratar de mejorar su desempe ño.
STI 571 (Glivec)
De nuevo, este medicamento es elaborado por el ser humano y el
motivo de estudios clínicos en pacientes con ciertos tipos
de leucemia. Opera bloqueando las señales en las células
cancerosas y evitando una serie de reacciones químicas que
causan el crecimiento y la división celulares. Hoy en día,
STI 571 carece de autorización para el uso sistemático
y, por ende, sólo est á disponible en los centros
que participan en estudios clínicos.
Talidomida
Fue muy conocida en la década de los 60, debido a su empleo
para tratar los mareo del embarazo, pero generando defectos congénitos. Éstos
fueron causados por la capacidad de la talidomida para interferir
con la producción de nuevos vasos sanguíneos. Como
tratamiento del cáncer, los investigadores esperan usarla
para evitar que los cánceres produzcan nuevos vasos sanguíneos,
privando así al cáncer de oxígeno y nutrientes
y motivando que el tumor se encoja.
Adelantos científicos para tratar el cáncer
oral
A través de los últimos 18 meses, Smile-on ha comunicado
varios adelantos científicos que ayudan a combatir el cáncer
oral. En agosto de 2000, los experimentos más recientes
efectuados con Foscan (tratamiento fotodinámico medicado),
producto de la empresa Scotia Pharmaceuticals, indicaron que podría
ser un tratamiento muy importante en la terapéutica del
cáncer de la cabeza y el cuello.
El tratamiento fotodinámico, véase arriba la sección
sobre tratamientos modernos, emplea luz a fin de activar medicamentos
fotosensibles en la terapéutica del cáncer y otras
enfermedades. Los estudios indican que Foscan es un procedimiento
eficaz con morbilidad mínima y resultados estéticos
adecuados.
El sistema ploidia DNA Fairfield [Fairfield DNA Ploidy], de la
corporación Medical Solutions, permite anticipar si un paciente
con leucoplasia oral encara el riesgo de presentar cáncer.
La tecnología para producir imágenes digitales sirve
para analizar los núcleos celulares a partir de una biopsia
de cada paciente y calcular la cantidad de DNA por célula.
Se encontró que personas con una cantidad normal de DNA
por célula enfrentaban un riesgo bajo de sufrir cáncer
(porcentaje de supervivencia: 97%), en tanto que otras con placas
blancas y cantidades anormales de DNA encararon un riesgo alto
(porcentaje de supervivencia: 16 por ciento).
El tratamiento genético sigue teniendo una función
importante en la medicina, no siendo menor en el caso de la terapéutica
del cáncer. Recientemente, científicos encontraron
que las interleucinas IL-2 e IL-12—dos proteínas del
sistema inmunitario—combatieron con eficacia tumores orales
en ratones. Los investigadores estiman que dicho régimen
alienta muchas esperanzas en el tratamiento del carcinoma de células
escamosas de la cabeza y el cuello en el ser humano. Asimismo,
el verano pasado se descubrió que un nuevo oncogene, llamado
GKLF, podría tener una función clave en la producción
del cáncer oral. Los investigadores hallaron que la expresión
de GKLF es peculiar para el cáncer oral y el mamario. Por
medio de pruebas, encontraron que cuando GKLF se sobreexpresó en
ratones, éstos presentaron los cambios iniciales de malignidad
y, al final, cáncer evidente. En la actualidad, este nuevo
gene será un blanco terapéutico para el descubrimiento
farmacológico y otras estrategias de tratamiento.
Terap éuticas alternativas
Nuevos descubrimientos en el tratamiento del cáncer se
centran no sólo en la medicina ordinaria. En la premura
por obtener la cura del cáncer, es posible pasar por alto
los productos naturales y descartarlos en la lucha contra una enfermedad
tan agresiva.
En diciembre, la Academy of General Dentistry informó de
un nuevo estudio que identificó que tan sólo hacer
pasar por la boca té verde detuvo el crecimiento de nuevas
células del cáncer oral, además de deteriorar
y matar a las células presentes del mismo. Antioxidantes
(polifenoles) en el té operan para eliminar los radicales
libres o los oxidantes y evitan las mutaciones genéticas.
Como bono agregado, los polifenoles pueden eliminar a la células
cancerosas sin dañar a las normales e inhibir su crecimiento.
De igual manera, un compuesto químico presente en el tomate
puede evitar o tratar el cáncer oral. Asimismo, se encontró que
un derivado de la soya contrajo los crecimientos anormales que
derivan en c áncer.
Es probable que combinar los remedios antiguos con los avances
científicos occidentales sea el camino correcto para encontrar
una cura eficaz del cáncer. La combrestatina—medicamento
anti-cáncer elaborado con la corteza de un árbol
africano—funciona en diferentes estudios por medio de efectos
espectaculares. El ingrediente activo extraído de dicha
corteza ataca a los vasos sanguíneos que crecen con los
tumores, en tanto deja intactos a los vasos sanguíneos normales.
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